Murió La Ñata Tulia a sus 94 años

03 Oct Murió La Ñata Tulia a sus 94 años

Sus exequias serán a las 11 a. m. de este jueves en el Sagrado Corazón de Jesús, y el posterior entierro en el Parque Cementerio del Quindío.

A sus 94 años de edad falleció Tulia Rendón Guzmán, más conocida como ‘La Ñata Tulia’, la mujer que se hizo un lugar en la historia del departamento por ser la dueña del otrora prostíbulo más conocido de la región. 

Según la biografía, escrita por el licenciado en educación en el área de historia Miguel Ángel Rojas Arias, su casa fue visitada por la aristrocacía, gobernantes, empresarios, cafeteros y ciudadanos de a pie de Armenia.

Sus exequias serán a las 11 a. m. de este jueves en el Sagrado Corazón de Jesús, y el posterior entierro en el Parque Cementerio del Quindío.

Para recordarla compartimos una columna escrita por Gabino González en marzo 12 de 2017, sobre esta persona que se hizo icónica en el Quindío:

La ñata Tulia

En el libro La Ñata Tulia, el licenciado en educación en el área de historia Miguel Ángel Rojas Arias, publica la biografía autorizada de Tulia, la mujer de ‘la vida alegre’ más famosa del Quindío en el siglo XX. 

Nacida en Armenia el 25 de julio de 1925, a los 14 años abandonó a sus padres Luis Rendón Salazar y Elvira Guzmán de Rendón en la finca Montecarlo de la vereda Arenales en Tres Esquinas para irse a vivir cerca al parque Sucre con José María Cano, hijo de un reconocido cafetero de La Tebaida. Su madre no la buscó, ni la maldijo… la envidió. Sin descendientes; al cuarto mes de embarazo perdió un bebé.

Comenzó por deleite, sin interés, solo deseaba amor erótico, ardor. Las amigas la invitaron al prostíbulo de Eudoxia Pineda en el Barrio Farallones donde conoció a Rodrigo Tobón el hombre de su vida, a quien rehusó una propuesta de matrimonio, porque no quería amarrarse a ningún hombre. Jamás mostró su cuerpo, siempre hizo el amor bajo la cobija.

Con tercero de primaria y dieciséis años, en local arrendado montó un su propia casa de citas en la calle 44 frente al Mirador de la 18. Los ahorros de diez años le sirvieron para comprar en 1950 el inmueble de la calle 50 # 17-60, en Arenales. Allí habitó hasta nuestros días con más de 20 hijos de sus hermanas Luisa, Camila y Olga. Por allí desfilaron los poderosos de Armenia, desfogaron jugadores del Atlético Quindío campeones en 1956, se revolcaron pistoleros como Teófilo Rojas alias Chispas, Jacinto Cruz Usma, Sangre Negra y Efraín González Téllez, y planearon asesinatos en la época de La Violencia.

Aunque duro para pagar, La Ñata decía que Carlos Oviedo era muy querido por ser hijo de Aura Alfaro otra que también tenía casa de citas, hermana de Jaime Hidalgo Alfaro La Faraona el homosexual más conocido de la región.

Por su afición al fútbol, el único sitio estrato seis que frecuentó con quince sensuales muchachas fue la tribuna de preferencia del Estadio San José. Sin vergüenza, en Semana Santa, en primera fila de la catedral comulgaba con la misma elegancia de las señoras del Club América.

“En Armenia muchos hombres de prestigio —o que después lo adquirieron— se  casaron o juntaron con mujeres de  burdeles, de los famosos cafés de la dieciocho y  hoy son señoras respetadas en los círculos y clubes sociales.»

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