Trump despide al jefe del Pentágono mientras sigue sin admitir la derrota electoral

09 Nov Trump despide al jefe del Pentágono mientras sigue sin admitir la derrota electoral

El presidente anuncia por Twitter el cese del secretario de Defensa tras los desencuentros por la violencia en las ciudades. Christopher Miller, director nacional de Antiterrorismo, asume el cargo de forma interina

Para Donald Trump, este fue un lunes más en la oficina. El republicano sigue sin reconocer la derrota electoral declarada el pasado sábado, no ha recibido al presidente electo, el demócrata Joe Biden, en el Despacho Oval, como manda la tradición, y continúa disponiendo y gobernando como si nada hubiese ocurrido. Tanto es así que este mediodía anunció, al más puro estilo trumpista -en un mensaje de Twitter, mayúsculas y signos de exclamación-, el despido del jefe del Pentágono, Mark Esper. Este había dejado en evidencia al mandatario el pasado verano a cuenta de los disturbios en las ciudades, que el mandatario quería frenar echando mano del Ejército. Con el cese, Trump demuestra que piensa morir matando.

“Me alegra anunciar que Christopher C. Miller, el muy respetado Director Nacional Del Centro de Antiterrorismo (confirmado en el Senado por unanimidad), será el secretario interino de Defensa con efecto inmediato. ¡Chris hará un GRAN trabajo! Mark Esper ha sido cesado. Me gustaría darle las gracias por su servicio”, publicó el mandatario en su cuenta de Twitter. Horas antes, se había congratulado de las últimas noticias relativas a la investigación de la vacuna del coronavirus y el aceleró que provocó en las Bolsas. La farmacéutica Pfizer y su socio alemán BioNTech habían anunciado que era “eficaz en un 90%”.

Mientras Biden también sigue su propio camino, pone en marcha el consejo de asesores para el Covid y un equipo de transición desde su ciudad, Wilmington (Delaware); a 90 minutos de allí, en el número 1600 de la Avenida Pensilvania, permanece un presidente obcecado en una batalla judicial para tumbar los resultados electorales. Trump no habla con la prensa, ni tiene actos convocados, pero sigue tuiteando y no olvida a sus enemigos.

El encontronazo público con Mark Esper tuvo lugar este verano, cuando el republicano amenazó con desplegar el Ejército en las calles, sin el visto bueno de los Estados, con el fin de contener la derivada violenta de las protestas contra el racismo, que mayoritariamente eran pacíficas. “No apoyo la invocación de la Ley de Insurrección”, dijo el jefe del Pentágono, “estas medidas solo deberían utilizarse como último recurso y en las situaciones más urgentes y extremas. No estamos en una de esas situaciones ahora”. “Siempre he pensado que la Guardia Nacional es más adecuada para lidiar con cuestiones interiores”, subrayó.

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